7 lecciones financieras que toda emprendedora debe saber

Si eres freelance, estás comenzando en el mundo del emprendimiento o piensas iniciarte pronto, necesitas saber y aplicar estas lecciones financieras para labrar el camino de tu independencia con pie derecho.

Antes de explicarte cuáles son las 7 lecciones financieras que te serán útiles, comienzo preguntándote directo y a los ojos, ¿cómo manejas tus finanzas personales?

Si la respuesta te saca un «mmm, bueeeno», entonces mantente alerta porque de ahí parte el buen manejo del dinero de tu emprendimiento o negocio.

Pero, ¡calma pueblo! Estoy segura de que con estas lecciones financieras que aprendí estudiando los libros: Mujer Millonaria, Dios usa Lápiz Labial, El Código del Dinero y El Vendedor de Tiempo, las cosas mejorarán cada vez más, con todo y sus obstáculos.

Lecciones financieras para emprendedoras

 Estar consciente de lo que es y no es un activo

De Kim Kiyosaki (Mujer Millonaria) aprendí que la mujer con visión empresarial debe estudiar cuáles son sus activos, diferenciarlos bien de los pasivos, los cuales te quitan dinero, e imprimir el 80% de su energía en aquellos que generan más.

*Activo: Se refiere a lo que te da dinero sin que tú estés al frente todo el tiempo trabajándolo.

 Ejemplos macro:

  • Físico: Invertir en apartamentos o anexos de oficina para alquilarlos.
  • Digital: Tener una webstore internacional automatizada de productos de belleza.

Ejemplos micro:

  • Físico: Tener moto o carro para brindar el servicio de delivery.
  • Digital: Brindar el servicio de hosting web a través de un sistema automatizado o de terceros.

Los activos se construyen en el tiempo en el que uno se lo plantee, por eso necesitas el 80% de tu energía. Para mí dan sentido al conocido refrán: «Crea fama y acuéstate a dormir». 

Lecciones financieras
Mujer de negocios sacando provecho de sus activos.

Educar la mentalidad financiera  (finanzas personales o empresariales)

Kim es experta en inversión de finca raíz, se especializó en esa rama luego definir su objetivo como emprendedora y después se convirtió en empresaria.

Ella recomienda educarse en finanzas,  y aprendí que no solo es ir a la universidad y estudiar Contaduría Pública, Administración de Empresas o Economía, sino entrenar la inteligencia financiera.

¿Cuántas personas egresadas de estas carreras conoces aún que son empleadas?

En la universidad, generalmente, no nos educan para impulsar un emprendimiento o negocio. Aunque han habido avances, lo anterior sigue siendo una realidad. 

Eso sí, es necesario que primero identifiques tu propósito para emprender. La cosa no es tanto por qué lo haces, sino para qué lo haces, y esta pregunta deberíamos hacérnosla cada día.

Con inteligencia financiera no se nace, hay que entrenarla. Para ello, la autora de Mujer Millonaria sugiere:

  • Leer sobre finanzas personales y empresariales. Más bien, estudiar estos temas, acoto yo. Un buen libro para empezar a comprender cómo ganamos dinero con nuestros talentos es ‘La vaca púrpura’ de Seth Godin.
  • Invertir en conferencias, seminarios y talleres de finanzas. Es sumamente importante participar y ampliar conocimientos en el área financiera cuando somos emprendedoras con visión de futuro. No obstante, desde mi óptica, hay iniciar revisando cómo están las bases (creencias).

Sí, sé que muchos opinan que las creencias no tienen nada que ver, y está bien es su percepción, lo que observo es que después esa gente pregunta la razón de su escasez económica.

Aaah! ¿Te acuerdas del para qué? Pues, allí se encuentran ocultas tus creencias.

Lecciones financieras
Las lecciones financieras te ayudan a hacer el plan de negocios.

El primer taller sobre dinero que hice se titulaba «Yo soy el Dinero», la coach que lo dictaba nos instó a responder preguntas como las siguientes:

¿Qué recuerdas que decían papá, mamá, abuelos o tíos sobre el dinero?

¿Quién llevaba más dinero a la casa, papá, mamá o ambos?

¿Recuerdas cómo lo administraban en casa?

¿Qué te decían en casa para darte dinero, o cuando ya te lo daban?

Repetí el taller varias veces para darme cuenta de que veía el dinero como la causa y no como el efecto que es.

Ahora, lo veo este modo: Todo empieza con un presupuesto y termina en ahorro o inversión, tal como explico en este post.

Las lecciones financieras que más nos cuenta integrar

 Tú eres la causa y tus posesiones materiales son el efecto

Cuando analizaba los argumentos de Karen Berg (Dios usa Lápiz Labial) respecto al rol que la sociedad impone a la mujer versus el rol que nos corresponde por ser «causa de vida» y seres profundamente Divinos, concluí que yo soy quien provoca lo que quiero en mi vida, incluso la cantidad de dinero que gano.

Las mujeres somos tan poderosas que podemos prepararnos para construir un imperio de bienestar económico y familiar en 2 o 5 años, y destruirlo en una decisión si eso no nos llena como creíamos.

Por qué crees que casi el 50% de emprendimientos en Latinoamérica tienen el rostro de una mujer detrás. Yendo a un lado más trivial, ¿por qué crees que en la mayoría de los casos la mujer toma la decisión de divorciarse, así ame?.

 

 

Desafortunadamente, muchas mujeres no saben que no conocen el Poder que yace de ellas. De ahí que, a veces, sus emprendimientos o negocios no den los frutos que anhelan.

Leyendo a Karen Berg aprendí que si empodero mi SER (causa), obtener las finanzas que quiero, y otras posesiones materiales, será solo cuestión de enfoque, acción consciente, alianzas sanas, tiempo y reacción. Simple.

En las finanzas no valen los atajos ni las indiferencias

Al estudiar el mensaje de Raimon Samsó en el Código del Dinero entendí la razón por la que los ricos NO están completos y los de menos recursos continúan en su condición de «humildes».

Las mujeres que hoy ostentan grandes masas de dinero como, Oprah Winfrey o Christiane Amanpour tienen en común un camino emprendedor iniciado en puestos de trabajo donde jamás pensaron estar, porque no le prestaron atención a los atajos, sino que enfocaron su vocación y esfuerzo en lo que aman hacer.

Por su parte, para quienes cuya arraigada creencia es que el dinero no es importante, las lecciones financieras pasan por debajo de la mesa, pues se hacen indiferentes a las oportunidades, así estas se desnuden y paguen la cena en el Steak House de Las Mercedes.

Recuerdo que cuando empecé a emprender, una de las tantas cosas que hice fue comprar un castillo inflable mediano para alquilarlo en fiestas de cumpleaños.

Lecciones financieras

El Castillo inflable me dejó grandes lecciones financieras.

 

 

Vivía en Maracay. Pagué 6 anuncios en los diarios locales El Siglo y El Periodiquito (3 en cada periódico), además, imprimí unos volantes hechos en Powerpoint y los repartí en el centro de la ciudad. 

Dos o tres fines de semana después contrataron el inflable para una fiesta de cumpleaños en la urbanización Montaña Fresca, cerca de San Jacinto, una zona de gente pudiente en ese entonces. La casa, bellísima, tenía (o tiene) un pequeño patio con piscina.

Aparte de mi, habían contratado a una empresa de sonido y recreación. El dueño se me acercó para preguntarme dónde había comprado el inflable, y en medio de la conversación, me propuso unirme a su compañía para ganar 30% de comisión por tener el inflable en sus eventos.

Como a mi no me importaba el dinero, no me preocupé por aprender de emprendimientos antes de empezar, y me era indiferente si ganaba más que para comprar comida y pagar el alquiler del apartamento, le dije: NO, «humildemente».

Luego, me enteré que era el dueño de la empresa de eventos Latin Management Productions. Entonces, entendí que mis creencias limitaban mi frecuencia para estar en sintonía con el dinero.

El tiempo es dinero siempre

La reflexión cómica pero profunda que me dejó la sátira financiera de Fernando Trías de Bes (El Vendedor de Tiempo) no fue otra que la tan trillada frase: «El tiempo es dinero siempre».

A mi como emprendedora me costó mucho entender esto, al principio, creía que era una treta «del capitalismo mesmo», hasta que, de tanto dar mi tiempo y trabajo gratis, un día me vi comiendo arepa sola con agua de limón (no tenía ni azúcar vieja).

Te recomiendo que leas primero este libro, porque las lecciones financieras que encierra su narrativa te hacen caer en cuenta de que el sistema financiero global nos sumerge de tal manera en deudas, inflación y gastos, que nos lleva a pensar que no es fácil tener futuro con un emprendimiento.

Lecciones financieras
Trabajar para pagar deudas, no.

Nos golpea tanto en la determinación de accionar para obtener negocios e ingresos sustentables, que terminamos necesitando cada vez más tiempo para hacer más dinero.

Las emprendedoras sabemos de esto. Nos toca interpretar el papel de Soyla, «la que redacta», «la que diseña», «la que paga internet y teléfono», «la que coloca precios», «la que al principio no recibe ganancia monetaria», Y eso bastante duro, pero excitante si lo vemos con conciencia. 

Por eso, hay que empoderar de la causa (tú). Te aseguro que el efecto será un regalo forrado en verde de parte del tío Sam. 

Espero que les saques provecho a estas lecciones. No olvides comentar si te gustó este análisis y agregar las lecciones financieras que ya has aprendido.

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Patricia Chirinos

Soy comunicadora social y creadora de contenido para blogs y redes sociales. CEO del proyecto DivinayconDinero, el cual tiene el propósito de educar a mujeres modernas sobre su Energía Sexual y su relación con el dinero.

2 comentarios en “7 lecciones financieras que toda emprendedora debe saber”

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