¿Aprendiendo a vivir? ¡Crea tu receta!

Acabo de estar en una sesión de trabajo donde nos decían que uno de los elementos de realizar nuestros sueños es tener foco y disciplina en todo. En estos momentos que estamos aprendiendo a vivir y en proceso de adaptación, esto es un elemento relevante.

Para ilustrarte este punto te voy a contar una anécdota muy íntima. Como sabes mi talento por la cocina viene de mi madre, quien es una cocinera increíble. Tan es así, que hemos tenido la idea de hacer un recetario con las preparaciones favoritas de la familia y si no publicarlo, al menos hacer un pequeño «tiraje» y distribuirlo entre familiares y amigos .

Ese proyecto jamás ha cobrado vida, ni se ha realizado y eso que en todos los diciembres nos decimos, «este año si lo hacemos». ¿Y sabes la verdadera razón?

Porque nos hemos dispersado y no lo hemos tomado como lo que realmente es: Un bello proyecto, que cuando lo materialicemos será de gran alegría para todos… ¿Y por qué no plantearlo?, hasta podría monetizarse .

Sumen a eso que a veces pedirle una receta exacta a mi mamá es cuesta arriba. Inventa tanto, que no le es sencillo hablar de proporciones ni medidas. Y yo como su heredera, también cocinando soy sumamente intuitiva.

¿Y cómo es un cocinero intuitivo?

Dícese de ese que cocina tipo “abuelita” y cuando tú le preguntas cómo hace las cosas, te responde: Eso lleva un poquitito de esto, un toque de aquello, una pizca de lo otro y así sucesivamente.

¡Santo cielos! ¿En qué recetario de cocina aparece la equivalencia métrica de poquitito, toque y pizca? ¿Cómo podrías replicar una preparación así? Quienes estamos aprendiendo a vivir con estas circunstancias, en esta era digital, con los niños en casa, nuestros trabajos en vilo y adaptándonos a todo esto, tenemos la misma sensación de angustia.

En fin, en verdad mi punto -de sal, de azúcar o de lo que sea- es que para ejecutar tus proyectos personales, más allá de la sobrevivencia, lo que tienes es que poner enfoque y energía. Proponerte hacer las cosas, una a una. Y eso puede conllevar a que hagas un plan de acción. Y desde luego seguirlo.

Vamos entonces a explorar los pasos que harán que todo sea más fácil… Una mantequilla pues.

Receta fácil para lograr tus sueños y proyectos

Vamos a proyectar por un momento que en efecto, lo que queremos es hacer ese recetario familiar (ebook ¡maravilloso!) o cualquier proyecto. Entonces, ¿por dónde empezamos? ¿Por el mise-en-place? Pregúntate…

1. ¿Cuál es el resultado que quiero lograr?  Se dice que el camino comienza por un primer paso. Pero yo, de original y todo comenzaría por el último.

Porque ya teniendo concretamente el fin del camino, me trazaré las estrategias, acciones y tareas para llegar a él. Cosa sumamente importante.

Otra pregunta maravillosa, ¿Para qué quiero lograrlo? Mientras más clara sea la respuesta, más me va a ayudar a seguir cuando me fallen las fuerzas.

2. ¿Qué recursos tengo y qué puedo conseguir para llegar a ello? Y no me refiero a lo estrictamente material. Porque tu talento vale y mucho. También tus conocimientos y aquello que llaman el capital relacional. Muchos proyectos se paran o se mueren por enfocarse en la necesidad. Así piensas que nunca nada está listo. O que no es el momento perfecto.

Y resulta que no has hecho un análisis real de quién eres / qué tienes. Si esto lo haces bien, te empuja inercialmente hacia adelante.

¿Te pre-ocupa el tema económico? Claro que es un tema relevante, pero si no tienes lo anterior muy claro, teniendo ciertos recursos, pueden irse de tus manos tal como vinieron.

¿Claros hasta aquí? ¡Seguimos!

3. Mantener el plan y la buena vibra.  Procura hacer los proyectos ambiciosos en buena compañía. Imagínate que estás en el medio de la final de Master Chef y hay un Cocinero a tu lado diciéndote: “¡No vas a llegar!” “¡Se te acaba el tiempo!” “¡No sigas!” ¿Crees llegarías a alguna parte?

Si lo haces en solitario -cosa nada recomendable-, pues busca la manera de tener ese otro yo en positivo dentro de ti. Aunque te digo, que cuando trabajas en equipo es mucho más divertido. Cuando te equivoques no te “des tan duro”, sé consciente que estás aprendiendo a vivir y más bien…

celebrar mientras estás aprendiendo a vivir y realizar tus sueños
Tómate un delicioso café para celebrar cada logro. Imagen @misiashefoto

4. Celebra cada pequeño resultado que obtengas. Porque no todo es “trabajo duro”, equilibra también con momentos de hacer cosas que más te gustan. Lo mejor que puedes hacer es disfrutar el camino. Y desde luego festejar tus micro logros. Así sea solo o en petit comité, compénsate con un gustico por tu triunfo.

5. Sé flexible y ajusta. Y en verdad lo que debería decir aquí es que vayas viendo si tus resultados se parecen a lo que querías. Es muy válido que cambies de opinión, pero que no sea porque tropezaste con una pared. 

Mejor porque estratégicamente te diste cuenta de que puedes incorporar o quitar cosas para tener así un mejor resultado. Y listo… Bienvenido a un proyecto más de tu vida cumplido en excelencia. Ya estás aprendiendo a vivir contigo, lo que te rodea y lo que deseas armónicamente.

¿Qué proyecto nuevo quisieras emprender? ¿Me lo contarías? ¡Me encantaría ayudarte en esta metodología! Comenta o contáctame para apoyarte en el recorrido. Gracias siempre por leerme. ¡Hasta el próximo destello!

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CEO de SheEmprende, mentoring a emprendedores gastronómicos. Blogger y contadora de buenas historias que entretienen y conectan con la gente. Músico, porque entendí que a las pasiones no renuncias ni las abandonas si quieres que tu vida conserve sentido. Enamorada de todo lo que nos haga reinventarnos con más y más posibilidades para ser mejores.

2 comentarios en “¿Aprendiendo a vivir? ¡Crea tu receta!”

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    Anselys Borges

    Que hermosa manera de recordarnos estos pasos para llevar a feliz termino nuestros proyectos. Gracias Sheila por tus iluminaciones y por tu linda manera de escribir.

  2. Avatar

    Gracias las que te adornan mi querida (al perfecto mexicano). Tú más que nadie debes saber la gran máxima de la Madre Teresa: «Quién no vive para servir, no sirve para vivir». Así que este bombillo juró que su talento y luminosidad brillará para otros también. Eso me hace feliz.

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