Manejar las emociones nos da libertad

Hasta de niña aunque graciosa, fui parca para expresar emotividad o vulnerabilidad. Era tan seria que  la gente pensaba que había nacido adulta. ¿Expresaba esto que sabía manejar las emociones? No es tan  sencillo así. Hoy día no lo creo.

Lo que vas a leer en estas líneas no es para nada una interpretación terapéutica ni psicológica. En la universidad estudié negocios, o Administración Comercial, como bien lo dice mi título. Así que de eso,  técnicamente no sé.

Sin embargo en mi crecimiento como ser humano siempre tuve sensibilidad en los temas de la menteel ser. Aún lo continúo estudiando y pienso que es útil conversar acerca de estos tópicos, cuando  tenemos la percepción de que el mundo evoluciona vertiginosamente.

Nosotros entre angustiados, sorprendidos, a veces frustrados no tenemos la menor pista de qué hacer  con esto.

Te pido permiso para comenzar a hablar en primera persona. Más son las veces que me siento perdida y por eso busco ayuda en textos y en donde sea que esté disponible. En determinado momento hay que evaluar si eso es suficiente o sería mejor buscar ayuda terapéutica.  Más buscando información, es al menos mucho mejor que no hacer nada.

¿Manejar las emociones o controlarlas?

El papá de los helados de la Inteligencia Emocional es un autor llamado Daniel Goleman. Hasta donde  sé fue el primero que frontalmente le dijo a la gente que querer controlar lo que sentía era signo  inequívoco de que estabas muy lejos de la solución, porque el ser humano es tan racional como  emocional a la vez.

No hay entonces, per se, emociones buenas o malas (si las vemos aisladas flotando en el espacio), sino  que son expresiones de nosotros de acuerdo a las diferentes vivencias. Su carácter o efecto en ti y en los demás si puede hacer que te conduzcas bien socialmente o no. Allí si hay que poner la lupa.

Entonces, ¿Qué hacer? Pues sentir y ser… Y bárbaramente me consigo hoy, en el año 2021 a una  Psicóloga que dice que todo se basa en el autoconocimiento. María Jesús Alava nos cuenta que  justamente ello, es lo que te da libertad.

Pero hay un antecedente más antiguo

Se trata como siempre de los filósofos, los que todo lo sabían y tenían fríamente calculado y  lastimosamente se nos ha diluido su pensamiento.  Muy claro Aristóteles lo expresó así:

 Cualquiera puede ponerse furioso… eso es fácil. Pero estar furioso con la persona correcta, en la  intensidad correcta, en el momento correcto, por el motivo correcto y de la forma correcta… eso no es  fácil.

Aristóteles

Ser inteligente emocionalmente en el caso de Sheila, es poder expresar desacuerdos sin victimizarse. Es decir que no a las peticiones de la gente sin culpas. Es no darse tanto látigo cuando termina el día y no  hizo lo que tenía planificado hacer.

La pregunta que te haría es si tienes identificado qué te detona los sentimientos o emociones más  fuertes. Si sabes como desactivar tus picos de tensión y stress y si aún insistes en pagarla con tu pareja / hijo / cliente / familia cosas que tienen que ver contigo mismo.

No te sientas al descubierto, ni en shock. No saberlo nos pasa a muchos y el primer paso es  reconocerlo. Luego actuar. Es el primer post, por tanto, en que no te daré “tips para”. Las vivencias que he tenido apuntan a que da un fresquito y un beneficio increíble poder expresar y sentir tus emociones encausándolas para tener paz interior; es estar tranquilo con tu conciencia.

También saber que no eres ni serás perfecto, por lo que el primer espaldarazo es hacia ti. Y la  comunicación clarita como el agua, debe fluir fundamentalmente contigo.

En fin: Manejar las emociones es lo que puede darte luces para la estabilidad y definitivamente fluir en tu cotidianidad. Cualquier acción al respecto, hará un gran impacto en tu vida. Si te  fue útil esto, compártelo con alguien. Estaré pendiente de tus comentarios, gracias de antemano si los  haces. Por ahora me despido…

Hasta el próximo destello.

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CEO de SheEmprende, mentoring a emprendedores gastronómicos. Blogger y contadora de buenas historias que entretienen y conectan con la gente. Músico, porque entendí que a las pasiones no renuncias ni las abandonas si quieres que tu vida conserve sentido. Enamorada de todo lo que nos haga reinventarnos con más y más posibilidades para ser mejores.

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